NOSOYRUSA# lleva tanto tiempo conmigo que se ha convertido en una especie de “road movie”, en (una peli de tu vida). Cuando empecé a trabajar en ella, tenía una gran necesidad de entender mi propia biografía y mi relación con el esfuerzo y el fracaso. Después de cuatro años, me he aburrido de pensar en eso y me he sentido avergonzada de tener la suerte de poder centrarme en mi fracaso cuando hay seres humanos que viven de manera tan miserable, tan terrible y tan dolorosa, que no tienen acceso ni a sentirse fracasados.


NOSOYRUSA#se ha convertido poco a poco y de forma natural en una reflexión estética sobre el concepto de Estado y el concepto de Dios, dos entes superiores que orbitan por encima de todos nosotros. Si tengo que ser sincera, no entiendo esos dos conceptos. Sé que luchamos por conquistarlos y sé que hace mucho que ese Estado y ese Dios como tales (si es que alguna vez fueron algo más que un concepto) nos abandonaron en esta lucha infructífera que no nos pertenece. Me pregunto por qué sigo jugando a ese juego (por qué seguimos ) y un suicidio colectivo no es la respuesta que le doy. Me planteo entonces si no será más radical responder con belleza y con el intento de conservar la perfección con la que nacemos.



IAMNOTRUSSIAN# has been with me for so long that it has become some sort of a “road movie”, a (film about your life).
When I started working on it I really needed to understand my own biography and my relation with effort and failure. After four years, I got bored to think about that and I felt ashamed for being lucky enough to have the chance to even think about my own failure when other people live such a miserable, horrible and painful life that can’t even begin to feel their own failure.

Little by little, IAMNOTRUSSIAN# has become an aesthetic reflection about the concepts of State and God, two superior entities that orbit above all of us. If i have to be honest, I don’t understand these two concepts. I know we fight in order to reach them and I know that State and that God (if they were ever something more than a concept) abandoned us in this foolish fight that doesn’t belong to us. I wonder why I (why we) keep playing that game, and a collective suicide is not my answer to this question. So I wonder if it’s more radical to answer with beauty, with an attempt to preserve the perfection we were born with.